“¡Es que no me escuchas!”
“¡Te estoy hablando!”
“¡Siempre haces lo que quieres!” 😩
Y después de una discusión, ambas partes terminan sintiéndose frustradas. 💔
Pero, mamá, hay algo que puede cambiar muchísimo la comunicación con tu adolescente:
No siempre se trata de hablar más. Se trata de aprender a hablar de una manera que le permita escucharte. 🗣️💗
Durante la adolescencia, tu hijo busca más independencia y puede sentirse fácilmente juzgado o controlado. Por eso, algunas formas de comunicación que antes funcionaban… ahora pueden provocar que cierre la conversación. 🚪
Entonces, ¿qué puedes hacer? 🌱
✨Escucha antes de corregir.
A veces necesita sentirse comprendido antes de estar dispuesto a escuchar un consejo.
✨Pregunta en lugar de asumir.
Un “¿qué pasó?” puede abrir una conversación que un “¡ya sé lo que hiciste!” probablemente cerrará.
✨Cuida el tono.
El mismo mensaje puede sentirse completamente diferente dependiendo de cómo lo digamos.
✨Corrige la conducta, no su identidad.
No es lo mismo decir “eso que hiciste estuvo mal” que “eres un irresponsable”. Una habla de lo que hizo; la otra, de quién es.
✨Elige tus momentos.
No todas las conversaciones importantes tienen que suceder en medio del enojo. A veces esperar unos minutos puede cambiarlo todo. 🌿
Y quizá la clave más importante:
No necesitas que tu hijo te cuente absolutamente todo.
Necesitas que sepa que, cuando algún día necesite hacerlo, puede acudir a ti.❤️
Porque una buena comunicación no significa que
Significa que, incluso después de una discusión, la puerta para volver a hablar sigue abierta. 🚪💗
Así que la próxima vez que sientas que tu adolescente no te escucha, pregúntate:
“¿Estoy intentando ganar la discusión… o estoy intentando mantener abierta nuestra conexión?” 🫶
Porque a veces, mamá, la conversación que cambia todo no empieza con lo que dices, sino con la manera en que haces sentir a tu hijo cuando habla contigo.💜